




Con
el fuego de la verdad
ÉNFASIS nació en la coyuntura determinada
por la presentación ante el país del informe final de la Comisión
de la Verdad y Reconciliación, en agosto del 2003.
Políticos y partidos que gobernaron entre 1980 y el 2000, los altos mandos
de las Fuerzas Armadas y Policiales, así como un sector de la jerarquía
de la iglesia Católica rechazaron este informe. Los líderes de Sendero
Luminoso, también.
En cambio, los deudos y afectados por la violencia política así
como un amplio sector de la ciudadanía lo acogimos, preocupados por
encontrar la manera de impedir que se repita la tragedia y para exigir se
castigue a los responsables de los crímenes de lesa humanidad.
Estamos asistiendo a una nueva lucha por la memoria, cuyo resultado marcará
el futuro de nuestros pueblos. ¿Podremos ¡por fin! forjar un
país en donde todos seamos iguales de verdad?
Esta lucha adquiere toda su importancia si tomamos en cuenta que se desarrolla
en un contexto latinoamericano de resistencia a la política neoliberal y
al proceso de globalización unipolar que trata de imponer el estado
norteamericano. Han caído varios gobiernos neoliberales y surgido
movimientos indígenas como nuevos interlocutores políticos;
se han configurado alternativas electorales como las de Lula en Brasil y
Evo Morales en Bolivia. En Perú, se derrotó a Fujimori y el movimiento popular
rechaza el continuismo neoliberal de Alejandro Toledo.
Lo que hace falta es construir una salida de fondo, un proyecto histórico
viable, alternativo al neoliberalismo. Esa tarea exige el debate de los
problemas estructurales que están en la base del atraso, la miseria, la
violencia, la desnutrición infantil, la corrupción, la explotación,
la marginación y la dependencia en nuestros países.
ÉNFASIS aparece para sumarse a ese debate y convertirse en una herramienta
importante del mismo con la publicación de trabajos de investigación,
análisis, conferencias y entrevistas sobre temas cruciales como violencia,
corrupción, democracia, medios de comunicación, memoria, identidad, etnicidad,
exclusión, globalización, deuda externa, extrema pobreza,
crisis agraria, descentralización, entre otros. De este modo, nos proponemos
también contrarrestar los efectos de la banalización informativa
que practican la mayoría de medios de comunicación masivos, que impiden
la comprensión cabal de los problemas.
Guía nuestro propósito la declaración de principios y ética
del Grupo Redes, cientistas sociales, comunicadores y politólogos
de distintas generaciones, que hemos decidido sumar experiencias y capacidades
para aportar en la construcción programática de un proyecto
de sociedad con justicia social, equidad económica y democracia real para
enfrentar los retos del mundo globalizado; proyectando nuestra mirada especialmente
hacia el conjunto de países pobres de Latinoamérica, Asia y África.
EL DIRECTOR