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ARTÍCULOS DE FERNANDO GUTIÉRREZ
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¿De qué nacionalismo hablamos ? *

Fernando Gutiérrez

NACIONALISMO IMPERIALISTA

El nacionalismo de las potencias europeas es el resultado de siglos de políticas agresivas de las clases dominantes contra esos pueblos. Primero, reyes, zares y emperadores, se apropiaron del anhelo nacionalista de sus poblaciones para adecuarlos a sus intereses dinásticos, religiosos y de conquista. Luego, las burguesías industriales y comerciales le imprimieron el sello imperialista moderno. Estados Unidos se une al clan imperialista y convierte América Latina en su “patio trasero”.

El fascismo de Adolfo Hitler es el nacionalismo imperialista en grado sumo. Este ejemplo muestra la base ideológica del mismo: el racismo. Las potencias han “convencido” al mundo que la humanidad se divide en razas y que la blanca es la mejor. Pero la ciencia ha demostrado que la raza humana es una sola. Las diferencias entre los pueblos se deben a factores étnicos, culturales y religiosos.

“NACIONALISMO" PROIMPERIALISTA

El “nacionalismo” del ex dictador chileno Augusto Pinochet es proimperialista, porque sostiene que el desarrollo de Chile y de América Latina debe depender de las inversiones de las transnacionales, que los planes económicos y sociales deben ajustarse a los requerimientos de los inversionistas y banqueros de Europa, Norteamérica y Japón.

Estas ideas las aplicó Fujimori en el Perú, cuando privatizó casi todas las empresas públicas. Valentín Paniagua y Alejandro Toledo continuaron con la misma política proimperialista, solo que en democracia.

NACIONALISMO BURGUÉS

El gobierno de Hugo Chávez en Venezuela, no es proimperialista sino nacionalista burgués, parecido a los de Velasco Alvarado en Perú y Perón en Argentina. Se comporta como ellos en tres aspectos importantes:

1. Se enfrenta a los Estados Unidos y la banca internacional, pero no llega a romper. Todo lo contrario, establece nuevos negocios con las transnacionales yanquis.

2. Alienta la movilización antimperialista de su pueblo para resistir las presiones de Norteamérica y de las fuerzas conservadoras internas, pero trata de controlar sus organizaciones con burocracias y funcionarios públicos nombrados con el dedo presidencial.

3. Otorga concesiones económicas importantes a los sectores sociales más pobres, pero no da soluciones de fondo ni definitivas porque, ante todo, está para proteger los negocios y propiedades de la burguesía nacional.

NACIONALISMO DEMAGÓGICO

El nacionalismo demagógico lo practica el APRA desde que Haya de la Torre rompió con los postulados del Antimperialismo y el Apra.

En el gobierno aprista de 1985-1990, Alan García no llevó a cabo ninguna medida antimperialista, incluso siguió pagando la deuda externa luego de haber denunciado la usura de la banca internacional.

García terminó cediendo a las presiones del FMI y las grandes empresas, descargando la crisis económica sobre el pueblo, con el “paquetazo” del ministro de Economía de entonces, Abel Salinas.

NACIONALISMO INCONSECUENTE

El programa del candidato etnocacerista Ollanta Humala es un ejemplo clarísimo de nacionalismo inconsecuente. Por un lado, rechaza las privatizaciones, recusa las exoneraciones tributarias a las transnacionales, denuncia la política neoliberal, pero, al mismo tiempo, promete que alentará la inversión privada y respetará la economía de mercado.

La inversión privada y el mercado son los elementos claves de la dominación de la economía interno por las transnacionales. Si Humala se propone respetarlas, entonces terminará aceptando la entrega de nuestros recursos económicos, como Fujimori y Toledo.

En cuanto a la deuda externa, cuyo pago impide inversiones sustanciales en educación y salud, por ejemplo, Ollanta propone solo “reducir las cuotas anuales”. Tampoco llama a romper los acuerdos con el FMI, por medio de los cuales el Perú pierde soberanía. Y quiere rodearse de economistas neoliberales como De Soto.

NACIONALISMO ANTIMPERIALISTA

Al movimiento político indígena que lidera Evo Morales en Bolivia, se lo podría catalogar como nacionalismo antimperialista, porque ha surgido de la movilización revolucionaria de las masas, con el objetivo de expulsar a las transnacionales que controlan el gas. También, porque se propone llegar al gobierno como representante de todos los sectores sociales explotados y oprimidos del hermano país.

Sin embargo, lo que limita su proyección hacia una solución revolucionaria de los problemas de Bolivia, es el apego de Evo Morales al sistema político tradicional que es controlado por la burguesía altiplánica.

GUERRA NACIONAL ANTIMPERIALISTA

Los pueblos sunita, shiíta y kurdo de Irak libran una cruenta y desigual guerra contra el invasor imperialista que lidera Estados Unidos.

Esta lucha es por la defensa de la nación iraquí en su conjunto, de sus recursos naturales, de su derecho a la soberanía, de su historia y vigencia, de la integridad y derechos sociales de toda la población.

En esta guerra no puede haber “pacifistas” o “neutrales”, porque no hay nada que negociar con los agresores. Como en Vietnam, solo cabe la victoria, después vendrá la paz y la reconstrucción.

NACIONALISMO REVOLUCIONARIO

China Popular en 1949, Cuba en 1959 y Vietnam en 1971 consiguieron establecer regímenes socialistas después de haber triunfado militar y políticamente en sus luchas nacionales contra el imperialismo. El nacionalismo, la defensa de la patria y la instauración de regímenes políticos de democracia popular, con participación activa de las masas insurrectas, caracterizaron estos procesos. Este último elemento hizo posible el cambio cualitativo de la lucha nacional antimperialista en revolución social.

POR UN NACIONALISMO ANDINO AUTÉNTICO Y REVOLUCIONARIO

Los pueblos andinos y amazónicos conservan elementos culturales y políticos sobre los cuales podemos y debemos construir una alternativa nacionalista que proponga un cambio revolucionario en el Perú, para acabar con la pobreza, la explotación, la violencia y la desigualdad, males endémicos que, como lo ha señalado la Comisión de la Verdad y Reconciliación, siempre han tomado como principales víctimas a estos sectores de peruanos.

Asumamos el reto de construir un movimiento nacionalista andino auténtico, que influencie con sus valores y práctica de vida al conjunto de la población, para luchar por un Perú soberano, independiente y sin explotación capitalista; un país de todas las culturas, pueblos y naciones que habitan nuestro territorio, y que se integre con lazos de solidaridad y equidad con los demás países andinos y latinoamericanos.


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* Publicado en el periódico Kuska Nº 2 de Diciembre 2005.