




Clara Rojas
Aprehender la historia prehispánica a través de la música, con sus instrumentos nativos y una escenografía propia, es un trabajo paciente de investigación que contiene el concepto mismo de esta civilización: es la creación a pulso del colectivo Pachacámac, quienes presentan el 23 y 24 en el auditorio del ICPNA de Miraflores el concierto “De la ciudad a las Huacas”, a las 7.30 p.m.
En esa búsqueda por reconocer lo nuestro, atraviesan con instrumentos autóctonos espacios pocas veces musicalizados, esta vez proponen temas como Huatapallana, Chasqui del aire, Torreón Cahuide, El viento y el árbol, entre quince temas escogidos que hablan del Perú y su diversidad en una armoniosa convivencia con la naturaleza.
Un trabajo colectivo que integra el teatro, la música, las artes plásticas en una perfecta sincronía, el ayni dirían con toda propia los mismos integrantes. Pues no solo conceptualiza a un grupo de personas sino el esfuerzo titánico realizado en cada presentación. Sin recursos el camino es duro. Más en un medio donde la carencia de políticas culturales deja desamparadas las producciones nacionales, con el prurito de poco comerciales, los deja sin auspiciadores, aún cuando desbordan en talento, originalidad y gusto.
La propuesta musical es mucho más que una escenificación
de la tradición, es el reconocimiento a lo nuestro, con gran fuerza
interpretativa, bella musicalización que nos invade, internándose
en nuestros sentidos, sonidos nunca antes percibidos. Son los instrumentos
de percusión y de viento en una mezcla mágica empujándonos
a otros tiempos. Nos plantea la singularidad de nuestra cultura vigente
en su diversidad, nos convoca a mirar hacia nuestras huacas, nuestro legado
con el respeto que se hace identidad, sentido común, país.